Cuando un proyecto de interiorismo está bien planteado, los textiles no se eligen al final. Tampoco se resuelven como un complemento secundario, forman parte de la arquitectura visual del espacio. Condicionan la luz, el confort y la percepción de calidad. Por eso, cuando hablamos de tejidos más usados por interioristas en confección a medida, no estamos hablando solo de gustos o de tendencias, sino de decisiones estratégicas.

